
Un catálogo útil ayuda a entender qué ofreces y cómo consultarlo. No necesita reunirlo todo: necesita facilitar la siguiente decisión del cliente.
Empieza por una selección comprensible
Agrupa los productos por el uso que les dará el cliente. Una tienda de artesanía puede separar regalos, decoración y piezas por encargo. Evita mezclar categorías con nombres que solo conoce tu equipo. Empieza por los productos que puedes atender y mantener actualizados.
Prepara una ficha que resuelva dudas
Cada ficha debe incluir un nombre reconocible, fotografías coherentes, una descripción breve y las opciones disponibles. Añade medidas, materiales o formatos cuando ayuden a elegir. Si el precio depende del encargo, explica qué información necesitas para preparar una propuesta.
Fotografía para informar
Utiliza luz uniforme y un fondo que deje ver el producto. Combina una imagen completa con un detalle útil. Mantén el mismo criterio de encuadre entre fichas. Una fotografía atractiva debe representar lo que entregas; evita imágenes decorativas que puedan confundirse con productos reales.
Conecta cada producto con una consulta
Un botón de WhatsApp puede preparar un mensaje con el nombre del producto. Así el cliente no tiene que volver a explicarlo. Diferencia la consulta de una compra confirmada y aclara cómo se revisan disponibilidad, entrega e importe.
Define quién lo actualizará
Anota quién cambia precios, retira productos y añade novedades. Revisa el catálogo desde el móvil después de cada modificación importante. Antes de publicarlo, pide a otra persona que encuentre un producto y te diga cómo lo solicitaría.
Para empezar: Prepara tres fichas completas y pruébalas con una persona que no conozca tu catálogo. Sus dudas te indicarán qué información falta.
Demos forma a tu proyecto
Cuéntanos tu actividad y qué necesitas mejorar. Prepararemos una propuesta con alcance y pasos concretos.
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Imagen ilustrativa creada con inteligencia artificial.