
Una web puede verse bien en el ordenador y resultar incómoda en un teléfono. Antes de difundirla, prueba el recorrido que hará una persona que acaba de conocer tu negocio.
1. Entiende la propuesta de un vistazo
Abre la portada y comprueba si se reconoce qué haces, para quién y cómo continuar. El título y la imagen deben ayudar a comprender la actividad. Evita que una animación o una fotografía ocupen toda la pantalla sin orientar al visitante.
2. Lee sin ampliar
Revisa el tamaño de los textos, el contraste y la longitud de los párrafos. Comprueba que no haya desplazamiento horizontal y que los títulos no se corten. Prueba también una página interior: la portada no representa toda la experiencia.
3. Pulsa con comodidad
Abre el menú, los botones y los enlaces importantes. Deben estar separados y tener nombres claros. Una imagen decorativa no debería llevar a un destino inesperado; las acciones principales necesitan un botón reconocible.
4. Completa una consulta realista
Recorre el formulario o el acceso a WhatsApp hasta el paso previo al envío. Comprueba qué información se pide y qué mensaje se prepara. Revisa que el destinatario sea correcto y que se entienda cómo recibirás respuesta.
5. Comprueba imágenes y enlaces
Abre la web con una conexión distinta y observa si las fotos aparecen. Entra en servicios, contacto y los recursos destacados. Retira enlaces provisionales y verifica que cada llamada a la acción lleve a una página útil.
Para empezar: Entrega el móvil a otra persona y pídele que encuentre un servicio y contacte contigo. Observa dónde duda sin explicarle el recorrido: ahí encontrarás las mejoras prioritarias.
Demos forma a tu proyecto
Cuéntanos tu actividad y qué necesitas mejorar. Prepararemos una propuesta con alcance y pasos concretos.
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Imagen ilustrativa creada con inteligencia artificial.